Terapias Infantil y Juvenil

Cuando los problemas relacionados con la Salud Mental aparece en la etapa de la niñez o la adolescencia, la relación con los adultos se vuelve complicada. La Psicología Clínica posee herramientas de diagnóstico y de terapia que sin duda pueden aportar una ayuda fundamental para ambas partes. Hay que recordar que los problemas en estas etapas han de afrontarse y resolverse para que en la Adultez no se conviertan  en  un trastorno crónico.

Ansiedad

La ansiedad en etapas de infancia y adolescencia ha de ser tratada con prontitud ya que puede derivar a futuros trastornos psicológicos y hábitos desadaptativos.

Los/las niños/as y adolescentes también pueden sufrir sintomatología ansiosa pero, la manifestación de la misma por parte del niño/a-adolescente es diferente a la de las personas adultas. Los niños, niñas y adolescentes suelen explicar que sienten “como un motor dentro”, “mariposas molestas”, “dolor de tripa” y/o “ganas de vomitar”. Si se les observa con atención manifiestan gran inquietud, movimientos constantes, alteración rápida, rabietas y/o lloro.

Desde la Psicología se enseña a el/la menor a manejar su ansiedad de manera más efectiva y a responder ante las situaciones de estrés de forma más eficiente, poniendo en marcha recursos saludables.

Depresión

El niño/a-adolescente con depresión muestra signos difíciles de interpretar ya que, su sintomatología suele ser confundida por sus progenitores. Se caracteriza por tristeza, irritabilidad, desgana, en “encerrarse en uno/a mismo/a”, aislamiento social, melancolía, pero también, en algunos casos, comportamientos “anormales” como hacer novillos, quejas somáticas, propensión a los accidentes, fugas….

Salir de la sintomatología y manejar situaciones difíciles son los objetivos primordiales para la Psicología ya que el/la menor necesita recursos personales más eficientes para el afrontamiento de la vida diaria.

 

Miedos

Los niños/as y adolescentes experimentan miedos muy variados a lo largo de su desarrollo. La mayoría de estos miedos son pasajeros, de poca intensidad y propios de la edad en la que se encuentran. Cuando el miedo es desproporcionado (se presenta ante situaciones inofensivas) y/o provoca respuestas de malestar muy elevadas, es cuando se puede decir que el niño/a-adolescente tiene un miedo clínicamente significativo. Ejemplos de miedo que necesitan intervención son:

· Miedo a la oscuridad

· Miedo a ir al colegio

· Miedo a separarse de los/un progenitor

· Miedos relacionados con la enfermedad (a una operación, a la sangre…)

 

Un mecanismo natural de defensa como es el miedo puede convertirse en un problema que trastoque la vida cotidiana de niños, niñas y jóvenes. Existen mecanismos para ayudarles a reconocer y desterrar estos miedos.

Ira y Rabietas

La respuesta de rabia que puede tener un niño/a-adolescente pueden ser dignas de una intervención en el caso de que se manifiesten desproporcionadamente, se presenten ante situaciones donde es esperable una conducta de ira menos intensa y/o cuando la conducta es especialmente llamativa y donde, incluso, puede ser un peligro para el/la propio/a menor (golpearse, tirarse de la cama, romper objetos…) y/o para los demás (agredir a los progenitores).

Existen formas de enfrentarse a un estallido agresivo o de ira, atajarlo y solucionarlo con las herramientas de la Psicología Clínica. Estas herramientas pueden ser usadas por sus progenitores o seres cercanos y el niño/a puede asumirlas y comprenderlas.

Bajo Rendimiento Escolar

Se consideran trastornos del Rendimiento Escolar a todos aquellos problemas relacionados con el aprendizaje y cuando el rendimiento del individuo en lectura, cálculo o expresión escrita es sustancialmente inferior al esperado por edad, escolarización y nivel de inteligencia.
Los problemas de aprendizaje interfieren significativamente en el rendimiento académico o en las actividades de la vida cotidiana que requieren lectura, cálculo o escritura.

Desde PSICÓLOGOS MADRID podemos ayudar tanto a estudiantes en edad infantil como adolescentes a mejorar sus métodos de estudio o de aprendizaje, supervisando y proponiendo métodos eficaces y permitiéndole aprovechar al máximo la adquisición y aplicación de conocimientos.

Problemas de Comunicación (Aislamiento)

Durante las primeras etapas de nuestra vida nuestras conductas sociales se van configurando y puliendo. A veces en etapas de infancia y adolescencia la dificultad de relacionarse y de “abrirse” a los demás puede resultar complicada e incomprendida.
A muchos niños/as-adolescentes se les etiqueta como retraídos o tímidos sin dar especial importancia a esas conductas.

El aislamiento (que se manifiesta en no tener amigos/as, no querer salir y/o acercarse a los demás) puede causar en este tipo de niños/as-adolescentes diferente sintomatología relacionada con la ansiedad y/o con la depresión, sin olvidar la falta de recursos y estrategias de comunicación que se van a perpetuar en la vida adulta.
Estas dificultades son perfectamente salvables, las habilidades sociales necesarias para acercase a los demás está en uno/a mismo/a. El psicólogo/a ayuda al aprendizaje y desbloqueo de todas esas conductas necesarias para la vida social y en comunidad.

Problemas de Conducta (Conducta Disruptiva)

Una conducta inadaptada nada tiene que ver con esa imagen estereotipada del “rebelde sin causa”. Es una conducta que puede llegar a afectar negativamente al/la paciente y a los que le rodean.
Como conducta disruptiva se entiende molestar a los demás, intentos de llamar la atención a los demás en situaciones poco idóneas, desobedecer, insultar, rabietas frecuentes, agresividad, desafío… y se suele manifestar en todas las áreas de convivencia.

El/la profesional puede intervenir para frenar casos de indisciplina habitual o ira muy explosiva. Aunque la conducta disruptiva en la etapa de la infancia-adolescencia es frecuente, una conducta que se convierta en constante o muy intensa ha de ser intervenida para prevenir futuros problemas.

Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

Todos hemos oído hablar de la hiperactividad en la etapa tanto infantil como juvenil, los aspectos de esta patología no son únicamente que “el niño no para quieto” sino que son un conjunto de síntomas más complicados:

· La característica esencial del trastorno por déficit de atención con hiperactividad es un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad-impulsividad, que es más frecuente y grave que el observado habitualmente en sujetos de un nivel de desarrollo similar.

· Las manifestaciones comportamentales suelen producirse en múltiples contextos, que incluyen el hogar, la escuela, el trabajo y las situaciones sociales.

· Las deficiencias de la atención pueden manifestarse en situaciones académicas, laborales o sociales. Los sujetos afectos de este trastorno pueden no prestar atención suficiente a los detalles o cometer errores por descuido en las tareas escolares o en otros trabajos.

· La hiperactividad puede manifestarse de múltiples maneras dependiendo de la edad del sujeto: inquietud, exceso en correr, dificultades para permanecer sentado, hablar en exceso…

· La impulsividad se manifiesta por impaciencia, dificultad para aplazar respuestas, dar respuestas precipitadas antes de que las preguntas hayan sido completadas, dificultad para esperar turno…

Los y las profesionales de PSICÓLOGOS MADRID están dispuestos a ayudarte.

Problemas de Eliminación

Uno de los primeros logros en la etapa infantil y que mayor autonomía le otorga a niñas y niños es la capacidad de controlar sus funciones fisiológicas. ¿Pero qué ocurre cuando no es así?. Los motivos y las soluciones están en mano del psicólogo/a clínico que podrá ayudarte en cualquiera de los dos tipos de trastornos de la eliminación:

 

· ENCOPRESIS que se caracteriza por “la emisión repetida de heces en lugares inadecuados (p.ej., la ropa o el suelo). En la mayor parte de los casos esta emisión puede ser involuntaria, pero en ocasiones es intencionada. El hecho debe ocurrir por lo menos una vez al mes durante 3 meses como mínimo, y la edad cronológica del niño debe ser por lo menos de 4 años”.

 

· ENURESIS que se caracteriza por “la emisión repetida de orina durante el día o la noche en la cama o en los vestidos. En la mayor parte de los casos este hecho suele ser involuntario, pero en ocasiones en intencionado. Para establecer un diagnóstico de enuresis la emisión de orina debe ocurrir por lo menos dos veces por semana durante un mínimo de 3 meses, o bien debe provocar malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico (laboral) o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. El sujeto debe haber alcanzado una edad en la que es esperable la continencia” (al menos tener 5 años).

Problemas de Alimentación

Los y las adolescentes con trastornos en la alimentación llevan las preocupaciones por su Imagen corporal/peso a extremos, desarrollando así hábitos alimenticios anormales que ponen en riesgo su bienestar e incluso sus vidas.

Ayudar los y las menores a enfrentarse a estos problemas y, establecer y reforzar hábitos saludables es una tarea de equipo (paciente+progenitores+profesionales) que puede conseguirse con la ayuda del psicólogo/a clínico. Los problemas de alimentación en la juventud deben intervenirse con urgencia para que no se conviertan en un problema crónico de difícil solución.

Anorexia Nerviosa

La anorexia es un terreno muy delicado que necesita siempre de la intervención y ayuda de un/a profesional de Psicología Clínica. La anorexia es un trastorno caracterizado por alteraciones graves de la conducta alimentaria, cuyas características esenciales consisten en el rechazo a mantener un peso corporal mínimo normal, en un miedo intenso a ganar peso y en una alteración significativa de la percepción de la forma o tamaño del cuerpo.

Bulimia Nerviosa

Los aspectos que hacen reconocible esta problemática son las alteraciones graves de la conducta alimentarías, cuyas características esenciales consisten en atracones y en métodos compensatorios inapropiados para evitar la ganancia de peso (abuso de laxantes, diuréticos…). La persona con bulimia suele ocultar deliberadamente su patología y son difíciles de descubrir.

Obesidad

El exceso de peso puede deberse a múltiples variables orgánicas, físicas, alimentarias, psicológicas, sociales y/o ambientales. La obesidad es un problema que abarca varios aspectos de la vida del paciente: salud y autoestima son sus dos bazas fundamentales. Desde PSICÓLOGOS MADRID podemos ayudar al/la menor a adelgazar y a adquirir hábitos de vida sana que le eviten recaer.