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Terapia EMDR

La terapia EMDR una alternativa de psicoterapia efectiva y de resultados perdurables en pacientes con Trastorno por Estrés Postraumático, duelo, abuso de sustancias, dolor crónico, trauma reciente, fobias, etc.

La terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares) es un abordaje psicoterapeútico en el tratamiento de las dificultades emocionales causadas por experiencias difíciles en la vida del sujeto:

  • fobias
  • ataques de pánico
  • muerte traumática
  • duelos
  • incidentes traumáticos en la infancia
  • accidentes y desastres naturales

También se usa EMDR para aliviar la angustia y/o la fobia de hablar en público, para mejorar el rendimiento en el trabajo, en los deportes y en las interpretaciones artísticas.

En Psicólogos Madrid disponemos de dos terapeutas con los conocimientos suficientes y la titulación específica necesaria para intervenir con esta terapia.

Si quieres ampliar tu información al respecto, puedes visitar la Asociación Española de EMDR, donde Montserrat Cabello Vaquero es miembro: www.emdr-es.org

Testimonio Terapia EMDR

Nunca imaginé que podría llegar a tener tanto guardado dentro. Recuerdos de la infancia, situaciones agradables y momentos ya olvidados que me habían hecho sentir genial. Pero también sentimientos reprimidos, “escenas” difíciles de mi vida y situaciones que sin darme cuenta me habían marcado, condicionando mi forma de ser, haciéndome sentir miedo e inseguridad sin saber por qué y convirtiéndome en ocasiones, en una persona que no me gustaba. Por así decirlo, tenia el “cajón de las cosas pendientes” de mi cabeza lleno hasta los topes y había que vaciarlo.

Fue por eso que decidí ponerme en manos de alguien que realmente pudiese ayudarme y un buen día, terminé como tú, en esta consulta, sintiéndome avergonzado, vulnerable, hundido… en fin, no creo que haga falta que enumere todos los sentimientos que se agolpan el primer día que te pones frente a frente con tu psicóloga ¿verdad?.
Ha pasado bastante tiempo desde ese primer día y no ha sido fácil pero, el caso es que los resultados para mí son evidentes. El cajón ya no está tan lleno y la verdad es que se vive mucho mejor con “espacio disponible en el cajón de la cabeza”.
El camino que he seguido hasta llegar aquí ha sido largo y, en ocasiones incluso extraño. Recuerdo, por ejemplo, el primer día que mi psicóloga me propuso utilizar una técnica que permitía tratar todas esas situaciones dolorosas de manera mas rápida y eficaz. “EMDR” se llamaba y, esta proposición llegó después de “sacar del cajón” la primera de estas situaciones para la que tuve que estar más de un mes recreando durante todos los días la situación en cuestión y… la verdad no fue muy agradable. Por supuesto accedí, si iba a ser mas rápido, por mí encantado.
Me explicó en qué consistía. Básicamente, ella iba a estimular mi cerebro con pequeños golpecitos en mis rodillas mientras yo me concentraba en las situaciones a tratar y, de esa manera, conseguiría cambiar mis pensamientos negativos por otros positivos. Después de alucinar un poco con la idea, pensé que la experta era ella y que si eso me iba a ayudar a tratar mas rápidamente y de manera mas eficaz mis “cosas pendientes”, ¿por qué no probar? asique, nos pusimos manos a la obra no sin cierto escepticismo por mi parte.
Al principio fue raro, no voy a negarlo, no era capaz de concentrarme, me sentía ridículo y no le encontraba sentido a todo eso que estábamos haciendo. Sin embargo, tras unos cuantos intentos, la cosa empezó a funcionar… Poco a poco me iba metiendo en las situaciones y en mi cabeza se iban formando imágenes como si fuese una película en las que se veían todas aquellos momentos que me habían hecho sentir tan mal. El caso es, que tras varias sesiones, ya no me costaba concentrarme y meterme en las situaciones. Las “imágenes” que veía eran nítidas y lo más curioso de todo era que realmente sentía aquello que sentí durante la “escena” que estábamos trabajando, era como si estuviese allí de nuevo.
Por momentos, incluso llegué a asustarme un poco al ver cómo funcionaba. No pensaba que una cosa tan aparentemente simple pudiese, a la vez, ser tan poderosa.
No menos sorprendente fue cuando, sin yo provocarlo ni quererlo, se enlazaron esas “escenas” con otras que ni siquiera recordaba. De pronto fue como si mi cabeza se hubiese “activado” y hubiese empezado a mostrarme otras imágenes, situaciones, frases, palabras… que estaban en lo mas profundo de mi “cajón” y que no recordaba. Algunas eran agradables, incluso divertidas pero otras, hacían que dentro de mí se desatasen emociones y sentimientos que reflejaban fielmente aquellos miedos e inseguridades que me habían hecho, precisamente, estar en esa consulta. Podía sentirlos, casi podía verlos y por fin sentía que podía enfrentarme a ellos gracias a esa herramienta porque por fin, los había identificado, habíamos llegado a la raíz.
Y eso hice, me enfrenté cara a cara con todo aquello que me asustaba y me hacía sentir mal, utilizando esta herramienta del “EMDR”. No fue fácil, hubieron días que literalmente me iba hecho polvo de la consulta debido a la intensidad de los sentimientos que me provocaba, pensando que esto no iba a tener fin, que jamás sabría como vencer mis miedos, de bajón…
Sin embargo, cada vez que me enfrentaba a esos momentos, cada vez que los “visitaba”, ellos iban teniendo menos y menos fuerza hasta que ya no me hacían sentir tan mal y era entonces, cuando conseguía vencer alguno de mis “demonios”. En estos momentos, la sensación no podía ser mejor y yo me hacía mas fuerte, confiaba mas en mí y estaba mas seguro de que llegaría al final del camino.
Y poquito a poco, he llegado hasta aquí. No sé si este será el final de ese camino, lo que sí se es que gracias a mi psicóloga y a técnicas como el “EMDR”, ahora el que camina soy yo.
  

Vídeo ejemplo Terapia EMDR                                                                                                                                               
Fobia a conducir: Terapia EMDR


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